Zona desértica y árida en la frontera con Sudán de Sur, Etiopía y Uganda.

Ser niña aquí es empezar perdiendo.
Es habitual casar a niñas pequeñas con hombres de 50 a cambio de una dote. Aunque es ilegal en Kenia desde 2014, sigue pasando.
Los collares en las niñas indican que están destinadas a casarse pronto. Otras cuidan de las abuelas, de los hermanos, cargan agua, pastorean.
El censo nacional de Kenia constata que apenas entre el 18 % y el 28 % de la población infantil de Turkana asiste a la escuela, una ínfima minoría donde las niñas pierden sistemáticamente el derecho a estudiar para asumir el peso del hogar.

Y hay niñas que lo tienen aún más difícil.
Las huérfanas, las abandonadas, las que nadie reclama. Las que llegan al centro escapando porque no quieren ser casadas.
Si no la protege nadie, una niña de Turkana está perdida.
mujeres de Turkana se casó antes de cumplir 18 años.
Fuente: UNICEF

Amor sin condiciones.
En el centro St. Patrick, las sesenta niñas tienen lo que antes les faltaba: alguien que las cuida, una cama donde dormir, comida todos los días y educación.
niños menores de 5 años necesitan tratamiento contra la desnutrición en Turkana.
Fuente: Save the Children, septiembre de 2025

Y van al colegio.
Desde que tienen edad de empezar primaria hasta que terminan secundaria. En escuelas de Kenia, como cualquier otra niña escolarizada del país.
La secundaria es en internado por obligación legal, pero el centro sigue con ellas: matrículas, comedor, material, ropa. Y cuando el internado cierra por vacaciones, vuelven al centro. A su hogar.
Quién las cuida.
El día a día del centro lo gestionan las Hermanas Misioneras Sociales de la Iglesia, la congregación que lo levantó en 2005.
Apoyadas por su equipo local, lo sostienen cada día: cuidan de las niñas, las llevan al colegio, cocinan, están con ellas. Los 365 días del año.
60 Corazones sostiene el centro y acompaña a las Hermanas: financiación, gestión y apoyo experto.

Hermanas Misioneras Sociales de la Iglesia →
El 100% de lo que donas llega a Turkana.
Podemos garantizarlo porque los gastos de gestión de la fundación —la administración en España y los viajes de quienes visitan el centro— los asume el patronato. Tu donación va entera a las niñas: su manutención, sus colegios, el equipo que las cuida cada día y las obras del centro.
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Con quién trabajamos
Quiénes nos acompañan.
Desde 2027, 60 Corazones financia el 100 % del centro St. Patrick: ponemos la estructura de la fundación, cubrimos todos sus gastos de gestión, aportamos un tercio del presupuesto anual y reunimos el resto con padrinos, amigos y estas organizaciones con las que trabajamos codo con codo.
Sin todos ellos, no sería posible. Gracias de Corazón.
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